Mientras estaba en la sala de espera en un laboratorio en Guadalupe, Nuevo León, me puse a escuchar una de mis playlists en Spotify, donde tengo una mezcla entre canciones con letra y otras que son sólo melodías, entonces mi mente comenzó a divagar y a analizar qué es lo que hace que una canción le llegue al alma o al corazón a una persona, si la letra o la parte musical, así que comencé un debate interno en el que yo mismo daba mis razones a favor de una o de otra y después las rebatía. Fueron unos minutos en los que mi cabeza se convirtió en una mesa de debate. Por eso se me ocurrió mencionarles algunas de mis ideas y ver si ahora sí puedo llegar a una conclusión.

Empecemos por las canciones que contienen música y letra. Es mucho más fácil poderte identificar con una historia o una situación que narran en la letra, pues cuenta exactamente o en gran medida lo que quizá a ti también te sucedió, eso implica que haya una conexión profunda con lo que estás escuchando y te llegue en lo más profundo de tu ser. Sin embargo, esta conexión terminará en el momento que lo que te sucedió ya no esté presente en tu mente y no tendrá el mismo impacto que en el momento en que está todo fresco. Puede ser que te siga gustando la canción y cuando vuelvas a vivir una situación similar vuelva a llegarte, pero dependerá mucho de tus experiencias.

Por ejemplo, cuando terminaste una relación con tu pareja porque te engañó y estás sumida en una gran depresión, una canción triste de desamor podría ser tu hit en ese momento, o quizá alguna donde el intérprete le desee lo peor a esa persona que rompió tu corazón. Pero sólo aplica en esos momentos donde coincida tu vivencia con la letra.

Ahora pasemos a la melodía, que son las obras que sólo contienen música, nadie canta y la que interpreta es una persona que sostiene su instrumento. La melodía puede ser muy variada, puede contener uno o más instrumentos y puede ser algo que te brinde felicidad, que te recuerde la tristeza, que te evoque recuerdos, aunque nadie cuente una historia o una experiencia. Aquí es cuando la balanza se inclina hacia la melodía, pues una guitarra tocando suavemente podría ser lo más romántico que has escuchado y te recuerda momentos felices con tu pareja, o podría ser algo demasiado triste, melancólico, que te hace rememorar a esa persona con la que ya no estás. Todo depende de la interpretación que le des y lo que te evoca. No es necesario que escuches lo que está pasando, simplemente debes dejarte llevar y sabrás todo lo que provoca dentro de ti. Sin embargo tiene una gran desventaja, a muy pocas personas les gusta escuchar música sin letra, pues se les hace aburrida o sin chiste.

Después de todo esto, me inclinaría a que la melodía es la que te hace sentir, pero la conexión que puedes lograr con la letra es mucho mayor y más fuerte, pues narra exactamente lo que viviste.

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